La semana que pasó no dio nuevas luces sobre los anuncios pues aun están pendientes las gacetas. Pero, tal como les dije en el informe anterior, el objetivo a lograr ya estaba cumplido, con solo hacer los anuncios.
La realidad es que el gran impacto psicológico (para unos positivo y para otros negativo) no iba a durar mucho, pues la gente ha ido procesando y comprobando lo que ya sabían: que muy rápidamente el aumento iba a ser consumido por la inflación, no solo por el efecto del aumento en sí mismo, que podría recién impactar en septiembre, sino por el brutal aumento de precios, que ya están en vigencia, que aprobó en los 25 productos acordados, y en todos aquellos productos y servicios anclados a dicom, el cual sufrió una fuerte devaluación.
Y hasta en términos de dólares los precios seguirán subiendo y los salarios regresando a los valores anteriores: menos de un dólar por mes de ingreso mínimo, antes de terminar el año.
Claro que el hecho de que el aumento se vaya a diluir por la inflación, no quita el impacto que tendrá sobre el flujo de caja. No es concebible que una empresa cuente con el capital de trabajo líquido para enfrentar el aumento, pues racionalmente, debería tenerlo en inventarios. Y la posibilidad de crédito para hacer frente al aumento, también está limitada pues las empresas están casi todas en los límites de sus líneas de crédito, y los bancos tienen las limitaciones del capital para ampliar sus carteras.
En definitiva el gobierno terminó aceptando por la vía de los hechos, lo que había negado por la vía declarativa: aceptó que los precios eran los que las empresas pedían y que el dólar valía lo que dolartoday decía. Claro que eso fue hace dos semanas cuando lo anunció: hoy los precios son mucho más altos, así los persigan con la Sundde y la Guardia Nacional, y el dólar ya mas que se duplicó, desde entonces. Veremos nueva y masiva escasez y un resurgimiento del mercado negro/bachaquero…hasta que se alivianen los controles y los precios vuelvan a ser permitidos al nivel que estén…y volveremos al ciclo que ya hemos vivido con frecuencia en los últimos años.
Regresando al tema psicológico, el impacto fue durísimo, haciendo que el elemento frustración, cobrara más importancia que en el pasado:
· Para los beneficiarios de los aumentos y de los bonos, por la toma de conciencia de que no les va a durar y que luego de esa bocanada de oxígeno, volverán a estar igual que antes
· Y para el resto de la sociedad, empresarios y no beneficiarios, porque tomaron conciencia de que hubo un “dakaso” muy fuerte del que se podrán recuperar (como lo hicieron en el pasado) pero que luego todo iba a estar dramáticamente peor que antes (como ocurrió en los dos dakasos anteriores)
Y la frustración tiene dos derivaciones dicotómicas, la violenta para lograr lo que se les está impidiendo, la cual canalizan, en su mayoría, emigrando; y la tristeza/depresión de la cual les he venido hablando en informes anteriores. O sea que el impulso y el ánimo que se podría utilizar internamente para lograr un cambio, está siendo exportado y está ayudando a desarrollar países vecinos a cambio solo de ser bien acogidos y de tener la oportunidad de progresar. Oportunidad que aquí, se les está negando. Entonces solo nos quedan los tristes y deprimidos, presa fácil de las dádivas y el clientelismo.
Yo tengo ya mucho tiempo anticipando que se está acelerando la estatización de la vida nacional, incluyendo la economía. Esta aceleración está resultando muy costosa para la ciudadanía, chavistas y no chavistas, pues el deterioro de la calidad de vida está a la vista de todos, todos los días, en todo lugar. La hiperinflación con recesión, la caída sostenida de la producción petrolera, el retorno de enfermedades y la no posibilidad de cura de las tradicionales, así como el deterioro de la infraestructura, especialmente la del sistema eléctrico. Todos indicadores de que hemos involucionado.
La lectura-solo-política de la realidad hace que se busquen soluciones-solo-políticas que en realidad no solucionan nada. Son discursos cada vez más vacíos que no hacen contacto con la gente. A nivel de las bases no están contentos…están dependientes, si…pero no están contentos.
Sería importante que se revise el conjunto de decisiones económicas, pues no solo no frenarán la caída de los indicadores, sino que la acelerarán…en realidad, con un matiz aquí y otro allá, están repitiendo las fórmulas de los últimos años, con un Dicom/Simadi, con controles de precios y de producción, con Claps, Vip y normales, con amenazas y con detenciones de empresarios.
La propuesta es que se permita un mercado privado de manejo de divisas (podría ser blockchain), que se facilite el flujo interno de bienes y servicios, que se permita que la economía alcance un equilibrio en su sistema de precios y que se subsidie a los beneficiarios finales vía, por ejemplo, el carnet de la patria, dentro del cual se cuente con uno o varios clap virtuales que puedan ser obtenidos en cualquier establecimiento, y que el comerciante descuente el subsidio vía las liquidaciones de impuestos.
Otro tema, tanto para las medidas tomadas, como para las que estamos sugiriendo, es que se nota la falta de coordinación operativa entre las diferentes áreas de gobierno involucradas, tales como BCV, Min Finanzas, SUNDDE, GNB, alimentación, producción y otros. Desde hace años estamos proponiendo la creación de un Equipo de Respuesta Rápida ERR con nivel supra ministerial que garantice en forma ejecutiva la implementación integrada de las medidas. Por buena que pueda ser una medida, si no se implementa bien, seguro que no funcionará.
Como cierre de la semana, el tema corrupción, ya sea Odebrecht, la ruta argentina o los casos PDVSA, debería ser tomado por el fiscal venezolano pidiendo información a los argentinos, los americanos y los españoles, de forma tal de mostrar independencia y credibilidad. No hay que olvidar que cualquier tipo de integración internacional, así sea con amigos y soporte político, va a requerir de confianza y credibilidad, aspectos estos que están seriamente cuestionados. En el mismo orden de ideas, es difícil contar con apoyo privado, nacional e internacional, cuando se agrede a los empresarios (“esperando con un bate” – NMM dixit) y se los mete presos…vamos a regresar a las épocas, no muy lejanas, en que los empresarios no iban a reuniones por temor a quedar detenidos…caso directiva de Banesco hace muy poco tiempo.
Político
Se define como crisis política a un proceso en el cual se altera o rompe el normal funcionamiento del sistema político y de las relaciones entre los actores políticos y sociales que lo componen. Se trata, básicamente, una crisis de legitimidad. Según esta definición, en Venezuela tenemos una crisis política, y mientras no se reconozca, no se hará nada para solucionarla. Más allá de que el pensamiento opositor, mayoritario en Venezuela, tenga o no una dirigencia representativa, es evidente la falta de equilibrio en la representación política del liderazgo. Lo que les mencionaba unos meses atrás, de cómo 28% de chavismo, era mayor que 72% de gente que no los quiere (así no tengan liderazgo, ni estén organizados). Una relación de fuerzas como la planteada solo puede sostenerse por la fuerza…y eso, eso no dura mucho.
A partir de esa definición, aunada al tema de la AN y las limitaciones que el resto del estado le impuso; de la ANC, la cual, si bien tiene poder y manda, no es reconocida abiertamente por países relevantes, e internamente por mucha gente que la considera ilegítima; y el desequilibrio de representatividad en el CNE y TSJ, entre otros temas, más pronto que tarde el problema de legitimidad alcanzará al gobierno y habrá que buscarle una salida electoral.
En algún momento el chavismo tendrá que optar entre gobierno y revolución, porque con ambos no podrá quedarse; y dependiendo de la opción que elija, será el encadenamiento de eventos que se desatará. Entre las opciones está, por supuesto, la modificación de la constitución, que entendemos consolidará cada vez más el pensamiento de ese 28% (o menos), pero que se buscará que sea aceptada por todo el resto…y eso acercará aun más la posibilidad de un conflicto…tal vez no revuelta popular, pero si cansancio que conduzca a la ingobernabilidad. Ya hoy se nota la falta de respeto de las instituciones, desde el semáforo en rojo, hasta la abstención; desde la imposibilidad de recuperar la producción petrolera, hasta el sistema eléctrico…y la cantidad de mensajes públicos del presidente a los militares, mas las noticias de detenciones y el sabotaje, muestran que allí también se está perdiendo.
Social
El carnet de la patria se ha convertido en la piedra de la discordia en todos los niveles de la pirámide socio económica. Porque todo hace pensar que se convertirá en el instrumento para tener acceso a cualquier trámite con el estado, y hasta para cobrar pensiones. No pretende (todavía) reemplazar a la cédula de identidad, sino convertirse en un monedero electrónico para interactuar con el estado/gobierno en sus diferentes instancias, desde los impuestos y los pasaportes, hasta las compras de cualquier bien o servicio provisto por el estado, que cada vez ocupa más espacios en la vida de los venezolanos. Y la gente se lo saca contra su voluntad…se siente humillada, pero lo hace…ya no es ideología, sino pragmatismo.
Una digresión: si el gobierno cree que el contar con 16 millones de carnet de la patria significa 16 millones de adhesiones, está equivocado y está leyendo mal la realidad…o la está leyendo bien, y no le importa.
Los niveles de pobreza están creciendo, y es justicia darles los bonos de pobreza…tal vez les hubiera tenido que dar montos mayores a los desempleados, que si son muy muchos y que no tienen más posibilidades que lo que el gobierno les dé. Los aumentos, que los recibirán los muy pocos que están empleados, también son justicia, aunque impactarán en la estructura de costos y en el flujo de caja y los resultados…y se transferirán a los precios muy rápidamente.
Económico
Los aumentos salariales y la situación del mercado cambiario son los dos temas críticos, y aun no están confirmados en gaceta, como para abandonar las especulaciones y trabajar sobre bases ciertas. Esto demuestra una vez más la falta de sentido de la urgencia, porque las medidas cuando por fin se anuncian, y luego, cuando por fin salen en gaceta, casi siempre es ya tarde y el efecto esperado se diluye. Así es muy difícil gerenciar, y más difícil es que el gobierno logre armonizar la economía. El timing es tanto o más importante que la medida en sí misma.
El tema de la persecución de empresarios, que comenzó nuevamente, sigue siendo la manera equivocada de manejar la economía interna…la micro, la de la producción, distribución y retail de bienes y servicios. Yo sostengo que en Latinoamérica en general, y en Venezuela en particular, los gobiernos son tan influyentes y participativos, que en casos como el nuestro son casi socios de las empresas…pero es muy malo tener un socio conflictivo quien, entendiendo o no el proceso de negocio (que yo creo que si lo entiende) se vuelve un casi enemigo, generando temor y desconfianza, y pensando que las leyes de la economía pueden derogarse por una gaceta.
Nuestro aparato productivo está siendo destruido y ya casi no hay energía para mantener lo que queda en marcha, debido a ese tipo de voluntarismo que, como resultado final, nos dejará sin producción, ni de la buena, ni de la socialista que finalmente no funcionó. Qué tendrá que pasar para que el gobierno entienda que la discusión no puede ser ideología o producción…la primera está matando a la segunda. Los que siguen estos análisis podrán comprobar que lo que nos está sucediendo después de los anuncios, era el escenario de mayor probabilidad que ocurriera…fíjense que a esta fecha aun tenemos el mismo férreo control de cambios…
Esta es la semana crítica para tomar decisiones. No es necesario esperar por las gacetas. Lo grueso ya está sobre la mesa, y eso no cambiará. Las empresas deben adaptarse rápidamente a sus propias condiciones de mercado, presente y proyectado. Algunas crecerán y otras se achicarán o hasta cerrarán, si los negocios no son suficientes. Pero todas, absolutamente todas, deben revisar su modelo de negocios, reconfirmar la viabilidad y hacer los ajustes necesarios. Tienen que ganar en flexibilidad organizacional. Hay que prepararse y contar con una hoja de ruta que les marque el campo minado, para transitar esta nueva etapa más radical de la revolución.
El nuevo “dakaso” vendrá en 90 días o antes, para las fiestas de fin de año. Aguinaldos, bonos, monederos, falta de producción interna y limitaciones para importar, se constituyen en la fórmula para una hiperinflación auto generada. Y en enero habrá otros, pero con más convulsión política y con sanciones crecientes y demandas. El panorama no se ve bueno, pero está en el espíritu del empresario resistir y sostener sus medios de producción, su personal crítico y lo que pueda de su cadena de suministros, así como su mercado.
Este es el momento de los psicólogos empresariales y de los economistas…pero principalmente de los gerentes y consultores gerenciales. En tormenta o turbulencia cada uno querrá que quien esté al mando cuente con todos los recursos a su alcance, e improvise lo menos posible. Es el momento de los “pilotos de tormentas”.
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