La semana no trajo cosas nuevas, por lo que permite que ciertos temas se asienten:
- El contrapunteo entre dos tipos de sindicalistas de Guayana, unos que en el Poliedro le prometían al presidente que las empresas iban a despegar, y otros que por televisión le decían al presidente que operaban al 10%, o menos, y que no tenían para comer. La realidad es la segunda, y la primera es pensamiento mágico…lo que se llama optimismo sin base
- La migración del Dicom al euro, que sin haber ocurrido aun, ya produjo un disparo en el mercado paralelo, tradicional marcador para los precios internos; ante la ausencia de un sistema de precios de referencia, se encuentra en la divisa, una cierta estabilidad frente a una hiperinflación sin freno. La gaceta de la convertibilidad, por cierto, aun sigue manteniendo el control de cambio
- La posible victoria de Bolsonaro en Brasil, que confirma el cambio de vientos en la región, y suma un contrapeso internacional/ regional mas, en contra del gobierno de Venezuela. Y el cambio de viento, no se da por una “conspiración de la derecha internacional”, sino por la actuación de las izquierdas, devenidas en populistas, que casi terminaron quebrando a sus propios países, a través de la incompetencia y de la corrupción
- La campaña de intriga con respecto a la nueva constitución, que en general no goza de buena reputación, por lo de la opacidad con la que se manejan las cosas. La confianza y la credibilidad entre actores y en las instituciones, son la piedra angular de las relaciones sociales, las cuales, generalmente se plasman en un contrato formal, llamado constitución. Si se pierde la confianza en ese contrato, lo que sigue es anarquía. Y si bien ya hay varias dimensiones de la vida nacional que están fuera de control, aun la gente privilegia el orden por encima del caos. Pero no habría que forzar mucho la barra, pues eso podría cambiar, y que la gente termine prefiriendo el caos.
Como les vengo diciendo en informes anteriores, la polarización se ha convertido en un fenómeno de élites politizadas. Las bases del país, ya sean chavistas o no, ya no se odian entre sí, ni se consideran enemigos. Más bien ha empezado a reinar una solidaridad de apoyo mutuo ante la adversidad común. La falta de comida, medicinas, educación, seguridad y futuro, han logrado revertir, la construcción de la grieta que estaba en proceso.
Se podría decir que cuando el gobierno no genera impactos comunicacionales que alteren la continuidad, entonces retrocede en sus espacios. Su permanencia en el poder está asociada a la administración de disrupciones autogeneradas, cuyo desenvolvimiento se convierte en nuevas fuentes de poder. La ANC, es un ejemplo de eso, que rompió con el patrón de comportamiento y le sirvió, y aun le sirve, para aumentar el control general en el país.
A medida que la situación empeora, van haciendo falta cada vez más disrupciones, las cuales tienden a superar la capacidad de administrarlas, y a veces se devuelven en contra y hay que lidiar con ellas. A veces modificándolas sobre la marcha (white paper del petro), y a veces dejándolas correr, a ver como se auto solucionan (casos de los tabuladores salariales y de la relación salario/cesta ticket).
La medida de crear la nueva lista, esta vez de comerciantes, podría haber tenido el impacto comunicacional mencionado, pero los empresarios no reaccionaron. Simplemente se entregaron, y que pase lo que tenga que pasar. Sin duda con miedo, pero fueron a inscribirse. Los que no, optaron por cerrar sus negocios y retirarse. Al no haber tenido ese impacto, le dio tiempo a la gente para reflexionar sobre el desastre en que se ha convertido la vida diaria. Eso, hasta el nuevo impacto que debe estar al llegar, y ya uno no tendrá tiempo para reflexionar. Habrá que volver a correr por la supervivencia.
Mi oficina ya lleva 4 meses sin electricidad, y se tuvo que contratar una planta eléctrica para alimentar el edificio. La solución que nos propusieron fue poner 40 mil dólares para comprar un transformador, y cuando no lo consiguieron, bajaron a 18 mil, que es lo que se está tratando de recaudar entre los vecinos de varios edificios. Pero es mucha plata y no todos pueden. Ya entendimos que debemos trabajar con las ventanas abiertas, pero con las lluvias el tema se pone difícil.
Por otra parte, debe dejarse salir al personal a las 4 y media, porque no deberían estar en la calle cuando oscurezca, pues el tema del transporte los pone en riesgo a partir de las 6 pm. Y lo del transporte, también afecta sus horarios de llegada, y a veces, hasta su llegada. O no hay transportes, o se mueven en los horarios que pueden (?). Cuento este caso pues mi información viene de vivencia propia. Como dicen: “nadie me lo contó”.
Nuestra vida diaria, definitivamente ha cambiado. Y cambiará más. Lamentablemente, no para mejor.
En la otra mano, está el entusiasmo y el optimismo que me mueven todos los días (a mí y a cientos de empresarios y gerentes), buscando soluciones y oportunidades, aplicando la inventiva y la creatividad, y lo mas importante, tomando cada vez más conciencia de que cuanto más recesión, con inflación, y con mercados declinantes y falta de materiales y recursos, mas profesional debe ser la gerencia. Tanto en alto crecimiento competitivo, como en recesión profunda, solo sobrevivirán los que no improvisen, y trabajen con profesionalismo.
Y lo que menciono para las empresas, también es extensivo para el gobierno, pues está metido en una trampa, de la cual no saldrá solo con la dimensión comunicacional y el juego político. Deberá administrar un gasto creciente (en términos nominales, pero también en términos reales), así como la caída acelerada de la energía eléctrica y consiguientemente, como relación causa efecto, de todo lo demás que depende; entre ellos la producción petrolera.
El gobierno requiere desesperadamente, así ellos aun no lo sepan, de gerencia profesional. De gente que sepa lo que hace; pero principalmente de una hoja de ruta y de un tablero de control que les permita administrar el desastre. Si bien es casi inevitable… se podría administrar mejor. Recuerden que si bien los países no mueren, si agonizan…y esa agonía podría ser más llevadera…con menos sufrimiento, contando con gerentes profesionales en el estado.
Cabe hacer el comentario, que el único dirigente en el país capaz de cambiar rápidamente y para mejor el rumbo del país, es el presidente Maduro. Cualquier otro, del chavismo o de oposición, no tiene en este momento capacidad para hacerlo. Entonces, presidente, porque no hacer cambios y mejorarnos la vida a todos.
Político
La dirigencia de la oposición sigue trabajando en sus pactos de élites buscando una unidad o unas primarias que no tienen sustento en las bases. Pareciera que no comprendió que la brecha que los separa de las bases es muy grande, y que si no reconstruyen sus partidos desde abajo, se encontrarán que, cuando llegue el momento en que sea necesaria la oposición, no estarán preparados. Porque el momento no es hoy, ni dentro de poco tiempo. Pero llegará, y a este paso, no estarán listos y se repetirá la historia: el chavismo volverá a ganar.
“Los tiempos políticos son perfectos”, decía un amigo. El momento de la renovación y el cambio llegará. Pero hay que ayudar al destino…hay que hacer la tarea. No es natural que el único capaz de oponerse al gobierno, con posibilidades de modificar el estatus quo, sea alguien desde afuera. Que no se haya desarrollado una opción interna para asumir ese liderazgo. Alguien, o algunos, que se “metan en la candela” y que el país los reconozca. Reunirse dirigentes con dirigentes no es suficiente. Así no va andar.
El bloque opositor tiene al frente, al gobierno de EEUU, con el apoyo de la OEA y la participación de Duque (Colombia) y de Sanchez (España). Pero ellos no pueden asumir el poder en un país extranjero. Eso lo debería/podría hacer un venezolano. Pero ¿quién está preparado para eso? ¿Quién podría asumir la representación de los que no quieren al chavismo en el gobierno?
En estos días reapareció Eduardo Fernández, uno de los pocos líderes históricos nacionales, con trayectoria y fama de honesto: tal vez el último de los políticos de “raza” para quienes la patria tiene un significado que va por encima de partidos e ideologías. Lo menciono, pues hace ya tiempo que no se escuchaban palabras profundas y aglutinantes. Ese tipo de liderazgo capaz de cobijar a todos, a tirios y troyanos. Para tener en cuenta.
Social
Las colas para alimentos continúan. Da tristeza ver la cara de la gente, principalmente clase socio demográfica D, de un rango de edad económicamente activo, perdiendo horas para poder adquirir algo que por escaso, es caro y que sin la cola, seria aun más caro. Se ve la cara de ensimismamiento…de tener la cabeza puesta en explicarle al que le paga en su trabajo precario, porqué es que ese día no está haciendo lo que hace para obtener unos magros ingresos. Es que a lo largo de estos años, no solo no se han creado oportunidades de trabajo, sino que todos los días se pierden nuevas.
La otra cosa que “nadie me lo tiene que contar” es la gente comiendo de la basura. En mi trayecto diario se pueden ver en los lugares usuales, pero cada vez más, muchachos, relativamente bien vestidos, se paran en un pote de basura a revisar “al paso”, por no dejar. Se afectan tanto el actor, como el observador de la escena. Y uno llega a a la conclusión de que eso no va a quedar así, de que eso “pasará factura”…y que alguien tendrá que pagarla.
Económico
Hay una especie de parálisis en la toma de decisiones de las empresas, por una sensación de que el gobierno cambiará pronto y que, simplemente hay que dejar que las cosas pasen. Una, parece difícil que el gobierno cambie pronto, y la otra, es que si se deja que las cosas pasen, nada bueno le pasará a la empresa. Lo peor para la gerencia es la reactividad…es perder la anticipación y pasar a ser sorprendido.
Cabe reflexionar sobre la palabra “pronto”: a nuestros efectos pueden ser dos años, según los informes que les preparé en junio-julio pasado. Difícilmente ocurra antes. Y dos años es mucho tiempo para dejar que las cosas pasen sin intentar modificar la realidad.
La columna vertebral del ingreso nacional ha sido el petróleo, a través de Pdvsa. La caída de la producción, luce irreversible si no se cambian las condiciones. Revertirla está asociado a tiempo y a inversión. En petróleo, nada es para “ya”. Cuando asumió la ultima administración había la sensación de comisión liquidadora, y eso era por cómo se estaba gerenciando la compañía. Al principio pensé que la beneficiaria seria Caminpeg (petrolera militar), pero ahora, el sector civil, vía la ANC, se anticipó con la creación de CVE (Compañía Venezolana de Energía). Tantos años leyendo el entorno y viendo gerenciar empresas me dieron la pista…y se completó el cuadro, cuando se creó la comisión reestructuradora.
La CVE, representa una oportunidad excelente para hacer las cosas bien. El negocio petrolero es un negocio técnico, de graduaciones y milésimas…no es grueso. Es de mucha logística sofisticada asociada. Hay que saber, y tener experiencia. Y operar con las reglas del mercado. De alguna manera, debería servir la experiencia de desmanejo que condujo a Pdvsa a la situación en la que se encuentra ahora, muy, pero muy vulnerable en todos los sentidos. Las primeras señales estarán en la designación de la junta directiva y en los discursos. Desde allí ya sabremos si irá por buen o mal camino.
La presión durísima de la SUNDDE, ahora se trasladó al ministerio de Comercio. Todo augura que entraremos en un periodo de controles y sanciones muy fuertes que seguirán complicando el ámbito empresario, que tendrá que apelar al máximo de sus capacidades gerenciales para avanzar en el campo minado que significa hoy, ser empresario en Venezuela.
Y hablando de sanciones (las anteriores son las que impone el gobierno, y ahora vamos a hablar de las que recibe), en las siguiente dos semanas se anuncian nuevas olas, tanto desde EEUU, como de la UE. Sigue sin estar claro el rol del G Lima. El rol de Colombia está claro y es el que podrá variar de un extremo al otro en espacios cortos de tiempo. La frontera común y el alejamiento diplomático lo hace el opositor más impredecible. Con los demás, más o menos se sabe.
La mención que hice a la parálisis empresaria, también está asociada a la amenaza de cambio de las reglas básicas del juego, que podría venir asociada a una nueva constitución. Qué pasará con los regímenes de propiedad, con la participación del estado y las libertades económicas. El control de cambio, que arrancó como algo transitorio se “calcificó” con la creación de la monstruosa estructura de Cadivi, y ha ido evolucionando hasta el punto, que podría ser constitucional. O sea que nunca más salgamos de ese esquema.
No creo mucho ni en los “para siempre”, ni en los “nunca más”…pero en este caso seria “hasta que las cosas cambien”.
Latest posts by Benjamín Tripier (see all)
- La naturaleza del alacrán - 20/08/2019
- Hay que parar esta locura!!! - 12/08/2019
- Reseteo y reinicio - 05/08/2019





