Para poner en perspectiva los sucesos de ayer, sobre la “breve” detención del Presidente de la AN, debe entenderse que es una especie de “juego de tronos” de disputas entre élites, chavistas y antichavistas, nacionales e internacionales.
No se puede perder de vista que si bien una parte relevante del mundo (incluido EEUU y los vecinos latinoamericanos) rechazaron la juramentación de NMM, otra parte también relevante (China, Rusia y El Vaticano), si los acompañó.
El pueblo está muy preocupado con sus problemas de supervivencia como para atender marchas o concentraciones para apoyar a alguien que, de la noche a la mañana, aparece como el paradigma de la libertad. Será muy difícil que las marchas tengan la convocatoria masiva (un millón de personas en la calle) del pasado, y que si la tuvieran, ya quedó claro que podrán ocurrir fuera del “corralito” del este que el gobierno permita; y que si se extendieran a otras áreas de la ciudad, serian brutalmente reprimidas y perderían el acceso a los Clap, instancia de supervivencia en este síndrome de Estocolmo sociológico, en el que está sumido gran parte del pueblo venezolano.
El pueblo va a salir a la calle a apoyar solo algún cambio objetivo en la realidad, que merezca soporte, y no una posibilidad remota propuesta por una dirigencia (incluida la AN) en la que ya no cree. Ojo tampoco cree en la dirigencia chavista, pero ellos tienen el poder de “vida y muerte”, y con eso no se juega.
Por otra parte, en la oposición aun no parecen tener claridad sobre los siguientes temas:
- Rechazo a NMM, no significa apoyo a la dirigencia opositora
- El rol de un dirigente opositor debe ser, en este momento, el de dedicarse a reconstruir su base interna de apoyo, que en este momento la tiene diluida y ya no le tiene confianza: debe recuperar esa confianza
- El rol de los diputados de la AN, no es el de ser dirigentes de oposición, sino de funcionarios del estado (tal vez los mas legítimos de los que hay) con un poder que ya recibieron y que no necesita ser revalidado hasta el año próximo en las nuevas elecciones (deben entender que lo que no hagan en el tiempo que falta, ya no lo podrán hacer)
- Que el rol del presidente de la AN es el de tomar las decisiones ejecutivas que le permitan llevar a cabo las tareas que le fueron encomendadas y las que él, como persona con autoridad propia por delegación, crea que tiene que tomar
- Que dentro de Venezuela no tiene capacidad de maniobra y lo más probable, no es que lo metan preso o disuelvan la AN (eso no ocurrirá), sino que lo dejen hablar sin resultados hasta que se desgaste y ocurra lo mismo que a principios del 2016, cuando la AN se auto anuló por falta de una visión estratégica
- Que deben evaluar seriamente el tema del gobierno en el exilio, donde contarían con acceso a todos los recursos de Venezuela en el exterior
- Que lo anterior es la “disrupción” que hace falta, frente al “más de lo mismo” que está ocurriendo (pareciera que no aprendieron nada)
- Que todo lo que ocurre dentro de las fronteras está bajo el control y la voluntad del gobierno (al menos por ahora, mientras la vulnerabilidad se come al poder…dentro de uno a dos años)
- Que por mas disidencias internas en el chavismo, aun la disciplina sigue imponiéndose, y se mantienen con una base del 20 al 30% de apoyo, la cual podrá ser declinante, pero en este momento están más sólidos de lo que la conseja popular dice
- Que con una base tan fuerte, no será fácil convencerlos de que tienen problemas…las matrices de opinión influyen, pero para que tengan resultados deben ser consistentes, sostenidas en el tiempo…y mostrar resultados
Hay que tener en cuenta la “teoría del submarino”: cuanto más presión internacional reciba el gobierno, mas presión interna debe generar para compensarla (mayor radicalización y demostraciones de poder), y evitar implosionar. Es una pulseada que tiene un límite incierto:
- Si la presión internacional se impone y el gobierno ya no puede manejarla, por pérdida de la capacidad de maniobra, entonces buscará una salida negociada (no “leo” una intención de violencia en el pueblo)
- Si la presión compensatoria interna es la que se impone, entonces la “normalidad” venezolana terminará siendo aceptada y todos, adentro y afuera, conviviendo con ella, mientras dure
Las protestas que hay, que son muchas, no son de “maduro vete ya” como en el pasado. Ahora son “quiero luz, agua, gas, comida, medicinas, hospitales, seguridad, trabajo, Clap”….en general son reclamos genuinos, y el gobierno los permite (como válvula de descompresión) mientras no se conviertan en políticas. Es muy difícil que en la Venezuela de hoy se pueda protestar políticamente sin permiso del gobierno.
El poder del chavismo es fuerte y al tener el control del 100% de las instituciones, va a ser difícil que se “den vuelta” siguiendo a líderes que no dan garantías de continuidad.
Con solamente entusiasmo no se cambia esto, sino con una capitalización del poder legitimo de la AN (a la cual le queda 1 año de legitimidad antes de que se venza su mandato) y ahora tiene una oportunidad que es formar un gobierno en el exilio. Adentro le será imposible lograr algún cambio.
Otro tema escuchado en forma directa: No respetan a Guaidó y en el fondo quieren que todo le salga mal. Por eso está en sus propias manos hacer algo bueno con el poder que tiene. Pero debe hacerlo él. Es un funcionario del estado con unos deberes y derechos, y una autoridad, que depende de él solamente, y no de su partido, que no reconoce su liderazgo.
Guaidó está solo, y solo tiene que tomar sus propias decisiones.
Este informe complementario tiene el propósito de poner un marco de referencia alternativo al entusiasmo sin fundamento que está circulando y que en realidad, salvo una sorpresa, no cambiará nuestra realidad.
Latest posts by Benjamín Tripier (see all)
- La naturaleza del alacrán - 20/08/2019
- Hay que parar esta locura!!! - 12/08/2019
- Reseteo y reinicio - 05/08/2019





