Fuente: Últimas Noticias
Los elementos críticos de la semana pasada fueron:
- NMM y DC proponen impulsar la incorporación de más elecciones simultáneas con las presidenciales
- El inicio de la etapa de prueba del Petro
- La falta de acuerdo en cuanto a una coalición opositora unitaria
Todos estos distractivos de una realidad de precios que siguen subiendo, y salarios que quedan rezagados. Aparte, de una recesión profunda que se refleja en escasez y desabastecimiento, falta de repuestos y partes de infraestructura, transporte, servicios básicos y salud. También nos distrae de temas de fondo, como las sanciones, el Esequibo, la Haya y el cerco político que nos deja sólo contacto con países lejanos y nulo con nuestros vecinos… »nuestros hermanos».
Posible explosión social
Por primera vez aparecen indicadores socio emocionales de alerta de protestas sociales que pudieran derivar en una explosión. Según una encuesta que se difundió, 70% de la gente cree que pudiera haber una explosión social (la profecía auto cumplida). En el contexto de indicadores negativos, hay que leerlo como un aviso. Especialmente en situaciones de presión tal como suspensión del servicio del Metro al momento de trasladarse al trabajo, o en las colas para autobuses y camionetas.
Comienzan a notarse reacciones de mayor molestia, las cuales aún no se ven ni en las colas en abastos, mercados y panaderías para la adquisición de alimentos, ni en las de los bancos para sacar efectivo. Las últimas tres (transporte, alimentos y efectivo) son los posibles disparadores de un conflicto. Las condiciones están dadas desde hace mucho tiempo, pero no ha habido detonadores. Entonces, los tres actores que podrían ser víctimas del inicio de los conflictos serían las camionetas y el Metro, los abastos y mercados, y los bancos y cajeros automáticos. Estos deberían estar atentos a poner en práctica los mecanismos defensivos, que seguramente ya tienen planificados y probados.

Fuente: El Venezolano
Decíamos que dentro del proceso de emigración que se está dando en el país (*Ver pie del artículo*), comenzamos exportando el bono demográfico y continuamos con la base de la pirámide. Ya no sólo se van nuestros profesionales, sino que ahora también lo hacen nuestros pobres y desempleados. Los últimos principalmente a países limítrofes y los primeros un poco más lejos. Si bien siguen siendo menos los que se van, tienen un gran impacto en el ánimo de los que se quedan. Una especie de pérdida de entusiasmo y tristeza profunda: el país se está poniendo cada día más triste.
Existe también una sensación de abandono, pues la dirigencia (oficialista y opositora) está tan ocupada en la dimensión política y de lucha por el poder, que no ofrece apoyo ni conforta. Hay una falta de empatía que se refleja en gastos de campaña o pre campaña, como una manera obscena de ignorar lo que ocurre con las bases. Las bases más vulnerables dependen para sobrevivir de un Estado que ya no tiene recursos para atenderlos. Y a las clases medias la recesión les arrebata oportunidades de trabajo.
Político
En línea con lo mencionado en el apartado social, el Gobierno ha llegado a unos niveles de poder tan grandes que pareciera importarle menos la reacción popular para sostenerlo. Se ha llegado a una alerta temprana de conflictividad social (que hasta ahora no había ocurrido), todo porque el mismo Gobierno lo ha permitido. Ha reemplazado apoyo popular por poder institucional-militar y control social. Tal vez no tiene otra opción por la escasez de recursos. Tiene que elegir entre financiar la campaña e imagen, o dar de comer a la gente, no ambas en simultáneo. Evidentemente eligió lo primero. La fiesta que se ve en los medios públicos no refleja la humillación a la que se ve sometida la población.
De allí que para la oposición, prestarse al juego político de campaña electoral, sabiendo los millones de dólares que representa y el costo de oportunidad de medicinas y alimentos para el pueblo, sea éticamente cuestionable, y hasta políticamente incorrecto.
Las batallas se enfrentan cuando es razonable hacerlo. Pareciera que este no es el momento para la oposición de enfrentar al gobierno. Tiene mucho para perder y ninguna ganancia para obtener. Lo conveniente sería replegarse, organizarse y prepararse para un mejor momento… Llegará más pronto que tarde, pero no es ahora.
Metodología necesaria
El primer trabajo que tiene que hacer la oposición es recomponer la confianza entre las bases heterogéneas y la dirigencia individualista. Luego, integrar las partes incorporando a todos los ámbitos del quehacer nacional. No en una figura abstracta tipo Unidad o Alianza. Es importante que haya un sólo sentido de pertenencia integrado, en vez de varios sentidos de pertenencia unidos. La tarea que tiene por delante es tan grande que requiere de verdadera integración de fondo. Los partidos políticos, tal como están, sirven más para dividir que para sumar. Es el momento del renunciamiento histórico.
Además, debe hacer un ejercicio de visualización compartido que lleve a soñar con un futuro que tenga forma, que se parezca a algo… ayudar a recomponer la esperanza y tener un sentido de dirección compartido. Es necesario un norte estratégico al que la gran mayoría de la gente se adhiera y empuje para lograrlo. Saber qué es lo que no se quiere ya no es suficiente.
Cohesión chavista-madurista
Por su parte, al Gobierno se le ve cohesionado y con un empuje que no había mostrado en el pasado. Poco les importa el pensamiento de la oposición, ni el aislamiento internacional. Su proyecto político prescinde de oposición y de amigos occidentales. Es de revolución de 30% y de amigos orientales; del grupo de los 77+ China, más 30% de apoyo interno: 77+30.
Políticamente hablando, estamos entrando en una etapa superior de la revolución. Arrancó el 1ro de agosto del 2017 y terminará costándole más deterioro al país. Lo que está ocurriendo es todo lo contrario de negociar, dialogar o ceder.
Ese nuevo poder absoluto le está haciendo perder los mecanismos internos de equilibrio y protección. Es una soberbia que los lleva al “ahora vamos por todo”, y caminan en una institucionalidad paralela sólo-para-chavistas. Otros casos de perfil similar indican que el poder absoluto hace perder las defensas, y termina carcomiendo las estructuras.
Económico – El Petro

Fuente: Guillermo Barba
El sufrimiento más visible será en lo económico, pues no se ven intenciones de cambiar el modelo actual:
- No hay política antiinflacionaria, sino estímulo a la inflación,
- No hay recuperación de los ingresos petroleros, sino disminución en la cantidad de taladros operando, en refinación y siempre crítico proceso de mejoramiento en la faja,
- No hay evidencias de acuerdo con proveedores para recuperar los flujos de materias primas, insumos y productos,
- No hay diplomacia que logre algún espacio geopolítico, y que permita transar en un ambiente de sanciones.
Tal vez, siguiendo la línea de los dos sistemas de China podamos mantener un circuito de capitalismo productivo que funcione como el sistema vascular de la economía. Lo que se verá será el modelo revolucionario, pero lo que lo mantendrá, sin ser visible, será el sistema productivo capitalista. El proyecto Petro es una clara evidencia de estos dos sistemas. No será, al menos en esta etapa, para ese 80% (23 millones de habitantes) de pobreza, sino para una parte del 20% restante.
Al Petro hay que evaluarlo con base en lo que es y puede llegar a ser, en vez de con base a lo que no es. Se trata de un activo digital con el doble propósito de invertir y transar. A partir de allí, el interés de cada uno de los actores económicos de buscar la manera de hacer que funcione. Que permita destrabar, al menos en parte, la situación de crisis en la que estamos sumidos.
En informes anteriores les decía que cuando se presentan cuadros hiperinflacionarios, los sistemas monetarios tienden a colapsar y a transformarse. La aparición del Petro se convierte en una respuesta orgánica a esa situación, tal como el »panal» o las pseudomonedas basadas en trueque que se están dando en forma comunitaria.
Funcionamiento del Petro
En los próximos meses se verá evolución en su funcionalidad en el ambiente controlado que mencionó el presidente NMM. Luego, debería extenderse en dos vertientes:
- La internacional, que dependerá de contra partes dispuestas y del grado de confianza que se genere. No olvidemos que el primer paso será a través del mundo de las criptomonedas. Luego, recién las monedas de reserva, donde parece que el Yuan será la primera aproximación al Euro o al dólar. Esta cadena de conversiones no sólo genera un alto costo transaccional, sino que dejan una trazabilidad que podría toparse con las sanciones. En el blockchain se mantiene el anonimato, pero en el sistema bancario el juego es diferente.
- La interna, que dependerá del Gobierno, para reemplazar al bolívar o al menos convivir con él. La limitante interna para su masificación es la falta de infraestructura de comunicaciones y la falta de smartphones. La idea del monedero electrónico vía el carnet de la patria-código QR es válida. Hasta podría solucionar algunas externalidades negativas del sistema actual. El “pero” es que una vez más se asume este tema en forma aislada. No se corrigen de forma integral y sistémica las distorsiones que vivimos todos los días.
El culpable
En los últimos años, “Dólar Today” ha sido referente político para culpabilizar, sin encontrar soluciones. Esta vez creo que estamos en la misma situación de »politizar» un tema eminentemente técnico-económico, y podría poner en riesgo una buena idea y un buen arranque. Las empresas deberían interesarse en este tema, pues podría haber canales de descompresión cambiaria.
Las sanciones siguen complicando la operatividad del Gobierno y también la de algunos actores no gubernamentales. Esto seguirá así y aumentará. Si bien se trata de temas económicos, se constituyen en las únicas acciones anti chavistas concretas. La oposición interna en este momento no puede hacer mucho, y el peso le cae casi totalmente al ámbito internacional. Se está poniendo a prueba el concepto de que “la economía tumba gobiernos”. Habrá que ver como sigue.
Esto supone que cualquier decisión económica en la Venezuela de hoy estará en un ambiente de aislamiento y sanciones. Aún si se flexibilizaran los controles gubernamentales, ahora hay unos controles de más alto nivel. Estos cada vez más penalizan al país como un todo, sin importar que sea chavista u opositor.
Estamos en una transición del chavismo al madurismo. Eso se evidencia en todos los ámbitos, y también en el económico. Se puede suponer que al ganar las elecciones se mantendrán los controles, tal como ahora. Aunque también podría ocurrir que luego de las elecciones las cosas cambien. O sea, tenemos:
- El madurismo es más chavismo con un nuevo actor, o
- el madurismo es algo diferente que pudiera descomprimir una situación terrible
Imaginarse seis años más de pobreza, presión social creciente, descontento y desánimo puede sólo conducir a la tan mencionada explosión. A menos que el madurismo signifique algo que aún no conocemos.
Lo cierto es que están pasando cosas importantes, y de eso nos damos cuenta principalmente por el tipo de actores que se interesan en nosotros… actores que antes nos ignoraban, ahora nos toman en cuenta. Y pueden estar seguros que no es ni por el petróleo ni por las riquezas naturales.
Aquí está pasando algo más grande que pudiera cambiar la forma de Latinoamérica como la conocemos. Mientras tanto, seguimos discutiendo sobre si van o no van a elecciones…
(*)

Fuente: Dirección Nacional de Migraciones
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