En el mes de enero pasaron tantas cosas, que pareciera que en vez de un mes hubiera sido un semestre.
Desde que el 23E, en forma disruptiva, dio un giro la escena política y cambió el punto focal del poder, los eventos han ido precipitándose, colocando al chavismo en una posición defensiva, la cual, para ser sostenida, requiere de la cohesión de su propia gente, de la lealtad (innumerables veces jurada por los generales) de la FANB, y de los canales financieros que aún le quedan abiertos. Si bien, en términos de poder su posición interna aun no se ha debilitado, su posición externa pierde espacios a pasos agigantados. La puja entre lo externo en manos de JG, y lo interno en manos de NMM, da como resultado a este momento, que Maduro mantenga su gobernabilidad, frontera adentro, mientras que Guaidó se fortalece desde afuera y avanza hacia el interior.
La confrontación se da en el campo mediático comunicacional, en el campo político, en el legal, y en el plano económico, con sanciones crecientes y más duras por parte de EEUU, y con la reacción de la radicalización que está manifestándose en la economía interna. Ha ido escalando de lo legal a lo político y esperemos que no escale a lo militar.
Se trata de una pulseada donde el campo internacional relevante para nuestra región, apoya a JG, lo reconoce, le recibe representantes, y se compromete a acompañar las sanciones de EEUU. La presentación en el Consejo de Seguridad de la ONU, mostró con claridad cómo se distribuyen los apoyos. Los que tiene NMM, China y Rusia, están muy lejos geográficamente, no están en nuestro espacio geopolítico, y su vinculación no es ni ideológica, ni de afinidad política o cultural. Ambos distan mucho de parecerse al perfil del venezolano.
La toma de control paulatina de los activos de Venezuela en el exterior por parte de JG, a medida que se le limita la capacidad de maniobra financiera al chavismo, se constituyen en piezas que mueve una y otra parte, buscando alguna equivocación o flanco débil para contra atacar. Hasta ahora JG, cara visible de este movimiento, se ha comportado con una madurez digna de la situación, aspecto este que ha motivado a la gran masa opositora, interna y de la diáspora, a confiar en él y seguirlo. Ningún líder de oposición había logrado algo así en los últimos años. Y menos alguien que hace un mes era desconocido, perteneciente a los late millenials, y sin rechazo a su persona (tema este que pesa sobre la mayoría de los líderes de oposición, que siempre tienen más rechazo que aceptación).
El chavismo nunca ocultó su voluntad de poder, y la fue justificando de diferentes formas a medida que el tiempo pasaba, y cada vez se entendía menos porqué se quedaba, cuando ya se habían agotado las banderas sociales y el idealismo utópico, y todo lo que quedaba era la supervivencia de una cúpula, que está arrastrando al país a un desastre, con tal de permanecer. La vocación se consolida pues realmente tienen tanto que perder si se van, que difícilmente lo entreguen por patriotismo.
Lo que sí es nuevo, es la voluntad de poder manifestada por JG. Por primera vez se ve un líder de oposición a la altura de las circunstancias y comprometido con alcanzar el poder en Venezuela. Esto, aun a pesar de una parte de la dirigencia opositora a la que le disgusta lo que está pasando; le disgusta la juramentación sorpresiva e inconsulta, y lo que más le molesta es que lo está haciendo bien y los está “desapareciendo” del mapa político. Están apostando, silenciosamente, a su fracaso, que sería su única opción de reaparecer. Y también están los opositores que se están reuniendo con el chavismo para buscar espacios en una elección para una nueva Asamblea Nacional, que pretende lanzar NMM, como parte de su estrategia defensiva. Tal como les decía en informes anteriores, aquí adentro, JG está solo (apoyado por un grupo pequeño de confianza), y corre riesgos importantes. Claro que desde afuera tiene un apoyo espectacular.
La voluntad de poder debe ser sustentada con verdaderas posibilidades de acceder a él. Hoy, eso es cada vez más posible para la oposición, pero no ocurrirá de una manera fácil pues del otro lado hay alguien dispuesto a no entregarlo. Hay un paso importante que es que se empiezan a constituir poderes equivalentes de lado y lado, haciendo ahora, que la pulseada sea más pareja que en el pasado.
Hay que mencionar a la FANB como el verdadero factor de poder, ya que los otros dos factores (el pueblo y el dinero) se han ido perdiendo, hasta llegar a un mínimo. Las continuas demostraciones de lealtad, hasta la muerte, que el presidente les viene pidiendo desde el 10E pasado, son una muestra de que no está tan claro que el apoyo irrestricto que han mostrado hasta ahora, sea capaz de sostenerse en el tiempo. No hay que perder de vista que se trata de una fuerza armada autodenominada chavista, desde hace muchos años y muchas promociones de oficiales, por lo que es difícil esperar que cambien su subordinación hacia alguien que no lo sea. Y esto sí es un anclaje duro. Tal vez podrían apoyar a otro chavista, pero seguro que no lo harían con alguien que no lo sea.
Entonces, la pulseada, ya no es NMM vs JG…sino NMM/FANB vs JG. Si bien JG cuenta con el apoyo irrestricto declarado de la mayor potencia de la tierra, ellos están afuera y no pareciera que fueran a entrar a territorio venezolano a su rescate. Y si lo hicieran, sería otro evento disruptivo, que volvería a cambiar las reglas, y el foco pasaría a estar en el campo netamente militar…una fuerza armada contra otra. Y sería algo así como el elefante en la cristalería…todo quedaría destruido y la “victoria” sería muy triste.
Cada vez la situación interna se pone peor, no en cuanto a inestabilidad social, que está más o menos comportándose como en el pasado, sino por el estrangulamiento económico que va a terminar llevando al mínimo la producción petrolera y afectando profundamente los suministros básicos de combustible, electricidad, gas y agua; además de las telecomunicaciones y la internet. En contrapartida, es posible que con las medidas anunciadas por el gobierno en las últimas dos semanas se pueda generar un mercado privado marginal capaz de abastecer el tema de los alimentos y algunas otras cosas. Todo siempre en un ambiente de hiperinflación y recesión continuada, la cual a su vez retroalimenta la inflación. O sea que las medidas pudieran darnos un mejor pasar mientras vamos en el tobogán…porque la pendiente no solo no se suaviza, sino que se hace más pronunciada.
El cambio de “piñon” de la bicicleta financiera puso el foco en el Dicom, llevando a repatriar en forma electrónica, vía tarjetas de crédito extranjeras, fondos para gastos internos, y el incremento de remesas a través del dólar oficial. ¿La explicación? Por decreto el Dicom es más caro que el paralelo…o sea que el gobierno está “comprando” reservas en bolívares. Eso, más allá de lo que pasa de nuestro lado en la frontera colombiana, con el Bitcoin, el peso y los dólares electrónicos. En fin, cartas bajo la manga que sigue sacando el chavismo en su proceso de resistencia, para defender el poder.
También asignó al mercado montos importantes de euros en efectivo vía la banca a precio Dicom, alimentando el mercado menos regulado que es el de manejo de efectivo, por los riesgos de lavado de activos, narcotráfico y terrorismo. No todas las empresas están preparadas para manejar grandes montos de efectivo en moneda extranjera.
Entre la oferta de euros, el comercio vía tarjetas extranjeras y el encaje del 100%, va a ser muy difícil que el dólar paralelo se recupere. Esto que parece una victoria, en realidad le pone un nuevo piso a la inflación por las compras al exterior que puedan hacer las empresas. Es difícil imaginar la operatoria de importación con euros en efectivo, y con banca corresponsal en modo overcompliance. Tal vez haya que migrar a bancos turcos. Como siempre, las soluciones no son limpias, son complejas y la dependencia del estado tiende a ser mayor. Los Clap son principalmente importados, pero por vías a las que las empresas no tienen acceso. Llenar la bodega de un avión con oro o con euros en efectivo, solo lo pueden hacer pocos tipos de organización en el mundo.
Social
Cada vez es más común ver gente revolviendo en la basura para proveerse alimentación. Más allá de la posibilidad de que estén buscando cosas para vender, habría que considerar que excepto en zonas privilegiadas, la composición de la basura ha cambiado y se ha convertido en más orgánica y con menos desechos aprovechables. Y ese es el fermento de la protesta. La realidad misma, ya es una protesta.
Más allá de lo visible, del entusiasmo del país ante la perspectiva de cambios, se están moviendo unas fuerzas que quieren mantener el estatus quo. Son las que generan el terror en los barrios populares, con la llegada de encapuchados violentos, que son esperados por fuerzas de choque de organismos de seguridad e inteligencia, y que en las noches generan batallas afectando carros y casas. De esa manera se disuade a las protestas genuinas, de escalar sus acciones. Esta violencia nocturna se ha convertido en el muro de contención de la temida por el gobierno “bajada de los cerros”. Las condiciones están dadas.
El doble filo de esa estrategia es que lo que da vuelta al mundo, no es la tranquilidad diaria y continua de las ciudades (la recesión las volvió silenciosas y sin trafico), sino esa violencia nocturna, que consolida mas la posición en el exterior de contribuir al cambio de gobierno.
Político
Cuando uno ve la prensa y los medios extranjeros, daría la impresión que el gobierno de NMM está a punto de caer, o como dijo el presidente de Colombia el día de hoy, “A la dictadura de Maduro le quedan muy pocas horas”. Cuando uno lo vive desde adentro, y con información y accesos privilegiados, esa afirmación de “…pocas horas” no parece creible. Claro, a menos que él sepa cosas que lo hacen verlo así. No obstante, en unas pocas horas, se podrá comprobar si ocurrió o no. Esto para mencionar que no se ve una solución mágica que saque del poder de un día para otro, a una fuerza enquistada durante 20 años. Solamente un suceso sorpresivo y disruptivo sería capaz de lograrlo de esa manera.
Para poder llegar a una elección, ya NMM, no debería estar en el poder, porque de otra manera no habría garantías. Lo cual significa que la fuerza liderada por JG, debería haber adquirido un poder tal, que en la pulseada, lo obligue a renunciar. Y una fuerza de ese tamaño, no le quepa duda al lector, que se sentiría internamente de tal forma, que terminaría ocurriendo la esperada salida. Pero esa fuerza, aun no se siente; si se percibe que está en construcción, pero principalmente desde afuera…aun adentro no está pasando.
Económico
La cadena de suministros ha sido la preocupación de las empresas ante la vulnerabilidad de la infraestructura de servicios, pensando en la continuidad del negocio. Los proveedores se han vuelto parte crítica y es importante fidelizarlos a través de diferentes medios que los haga sentir como “socios”, porque en eso se han ido convirtiendo. En la parte de infraestructura de servicios, habría que considerar no solo el lado de la empresa, sino también el lado del trabajador; y si va a tener las condiciones como para poder atender el trabajo.
Hace un tiempo me he venido refiriendo a la solidaridad y a la Responsabilidad Social Empresarial. La primera para con los trabajadores, y la segunda para la comunidad en el área de influencia de la empresa.
Considerando que el transporte (falta de gasolina, de repuestos o de unidades) podría convertirse en un problema constante, creo que debería pensarse en una reingeniería de algunos procesos que se rediseñen para ser atendidos en forma remota, ya sea desde la casa o desde alguna locación preparada con infraestructura de comunicaciones cerca de la casa. Pareciera que nos enrumbamos a que lo que considerábamos una excepción, podría convertirse en normalidad. Los que ya tengan la contingencia preparada, no esperen a que ocurra, y comiencen a ponerla en práctica y a corregir y ajustar aquellos aspectos que la práctica les vaya enseñando.
Las empresas deben prepararse para meses difíciles, que podrían descomponerse en tres tramos:
- el tiempo corto, mediano o largo, que tome la salida,
- el tiempo, no menor a 2 años que tome la transición y
- el tiempo que tome una etapa inicial que nos enrumbe a destinos mejores
Enfrentaremos tiempos difíciles, y habrá que combinar dosis de optimismo, pesimismo y realismo, en una proporción tal, que no nos haga perder el rumbo.
Hay algo en lo que he puesto un énfasis insistente, que es preservar las empresas y centros de trabajo, evitando asumir posiciones políticas que pudieran llevar a retaliaciones. Para una empresa entrar en este juego, es poner en riesgo su propia gobernabilidad, y afectar en sus cimientos los valores corporativos.
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