Hace falta una hoja de ruta…

Benjamín Tripier (*)

Desde el pasado mes de Abril ha habido una serie de eventos inéditos en la historia política, económica y gerencial del país. Tal vez algunas piezas pudieran ser sometidas a un benchmarking ya sea relacionado con nuestro pasado, ya sea con experiencias de otros países. Pero tomadas en conjunto, definitivamente son  completamente novedosas y algunas son tan especiales que se convertirán en casos de estudio en escuelas de negocios.

Estrategias inclusivas

Está claro que en nuestro país se presentan desequilibrios importantes en cuanto a la distribución del bienestar, y que los caminos que se han intentado hasta ahora para corregirlos no han sido exitosos en cuanto a resultados, pues actualmente la clase D es el 23% y la E el 58% de nuestra población, para un total de veintiún millones de personas en situación de exclusión de los procesos económicos.

Productividad en la coyuntura

El DRAE define coyuntura como una “Combinación de factores y circunstancias que, para la decisión de un asunto importante, se presenta en una nación”. Y Wikipedia lo explica como “lo que no es permanente, sino contingente y cambiante, pero que puede ser decisivo en el periodo más o menos largo en que se presenta”. Definiciones que parecieran recoger adecuadamente nuestra situación como país frente a la crisis mundial, y dar unas coordenadas de tiempo en cuanto a la extensión y profundidad de las acciones requeridas para enfrentarla.

Más sobre Negociación

Se define como inflación al aumento sostenido del índice de precios de una economía. Es el síntoma de una distorsión importante en la arquitectura económica de un país. Por lo tanto atacarla a ella directamente producirá el efecto resorte: se podrá mantener presionado durante un tiempo pero cuando se suelte saltará a valores más altos que los anteriores.